Hay algo extrañamente litúrgico en esto de la democracia. Depositar el voto es como tomar la hostia: asumimos el veredicto desde lo pasivo y comulgamos por encima de nuestras posibilidades.
Autor: Ana Quiroga Álvarez.
Empezar de cero.
Puede que nunca logremos enterrar el pasado con la dignidad de la sangre arrebatada. Que este país siga siendo una mera epopeya tragicocómica de quién quiere y no puede hacerse con el sillón de los poderosos.
Gangrena y cañones de neutrinos.
«Mi psicólogo me ha pedido que me escriba una carta a mí misma, pero detesto esa clase de introspección gratuita» Por Bárbara Míguez Adeliño.
Rumores del inminente naufragio.
El constante palpitar incesante de la duda. De aquella que reprueba y quizá aprueba cada una de las palabras que emanan de este cuerpo.
Sororidad.
Hoy revuelvo y resuelvo.
Semejanza.
Fuera del límite.
Supurar.
Vuelvo a la chica de pueblo para decirle que no. Que no todo era tan maravilloso como la prosa y los grandes titulares nos habían hecho creer.
¿Sororidad?
No eres tú. No soy yo. Es el patriarcado.
Al final del túnel.
Prepárate a que te quieran. A que te digan lo creativa que eres. A tus primeros éxitos. A ser tú misma en la primera línea de pancarta. Prepárate a ser feliz, carajo, que te lo has ganao a pulso.
No es tiempo para Highsmith.
Ser máscara o desaparecer. Esa es la cuestión.