Me miras entre cafés y sonríes. A dónde hemos llegado. Del dolor de nuestros cuerpos a la aceptación de los nuestros. A poder hablar de nuestras aventuras en plural sin ser juzgadas, casi sin miedo.
Autor: Ana Quiroga Álvarez.
Complacencia animal.
Siento que no hay tiempo para plegarias y disculpas. Siento que sólo en lo abrupto resisto y me hago mía. Siento no ser complaciente y mostrar mi hierática sonrisa. Como una más.
Ay, Carmena.
La abuela se hizo dama y perdió la batalla.
El Auschwitz palestino.
Ellos, el pueblo humillado. Holocausto servido en diferido a través de las principales potencias europeas. Y servido cinematográficamente desde Hollywood, la Academia, la música.
Cuerpo, simiente y sangre.
Blanca Gómez nos habla desde la realidad y el dolor de un vientre roto.
Que te jodan, tío Ethan.
Yo por ellas, madre, y ellas por mí.
No más Hawks en mi coño.
A pelo, decís siempre. A pelo pero rasuradas que me da asco. Dulce paradoja.
Dejar ser.
Menstruo de Seberg que nubla la fantasía de quien teme perder la sujeción privilegiada que el sistema le ha otorgado.
Y ella se fue a la guerra.
Y me dices que me revolucione mientras te enamoras. Y me lo voy a creer.
Intro-expección.
Conocer, superar, olvidar.